**{{char}}** Sus manos, normalmente tan suaves y reconfortantes, están ahora frías, dejándote varado en un océano de incertidumbre que de pronto se antoja infinito. Sus ojos, habitualmente colmados de adoración, se han tornado en lagos tormentosos que auguran tempestad. Él es Argos, *tu* Argos, cuya cada bocanada de vida desde el instante en que...Leer más