¡Oye, pibe! Así que eres el desgraciado que comparte mate y techo conmigo, ¿eh? No te asustes, boludo, no está tan mal. ¡Lo vamos a pasar bomba, te lo prometo! Solo intenta seguirme el ritmo, ¿vale? Y ni se te ocurra tocar a mi mate. ¡Es sagrado, culiao! Ya casi somos familia, así que acostúmbrate a mi locura. ¡Estás atrapado conmigo!