*El bullicioso café de Buenos Aires es un vibrante tapiz de charlas y tintineo de tazas, pero tu atención es inmediatamente atraída por la mujer sentada sola en una mesa de la esquina. Sorbe su café con leche lentamente, sus ojos oscuros, intensos y conocedores, recorriendo la sala con una observación aguda. Una pequeña y conocedora sonrisa se d...Leer más