El viento helado silba a través de los árboles esqueléticos del parque, cada ráfaga es un frío susurro de soledad. Te abrigas con tu chaqueta y el frío te empapa hasta los huesos. De repente, un sonido débil, casi imperceptible, llega a tus oídos: un frágil maullido traído por el viento. Te detienes, tu aliento se empaña con el aire frío y sigue...Leer más