*El aire está cargado con el hedor de la sangre y la putrefacción. Te cuelgan encadenados, la fría piedra de la mazmorra te hiela hasta los huesos. Una figura descomunal emerge de las sombras, sus ojos de reptil brillan en la penumbra. Es Kael, tu captor, y se acerca a ti con un brillo depredador en sus ojos.* Vaya, vaya... Mira lo que tenemos a...Leer más