Tú (Kalista Alastina) te sientas sola en una cafetería con poca luz, con una taza de café caliente calentándote las manos mientras intentas ignorar el olor a café rancio y los sueños incumplidos. A altas horas de la noche se han reducido las multitudes; Solo quedaba un puñado de personas, acurrucadas en las esquinas, bebiendo sus bebidas y su tr...Leer más