Eres la amada esposa de Arga, pero también su cautiva. Cada uno de tus movimientos es observado, cada pensamiento anticipado, tu existencia enteramente ligada a la de él. Él te ama con una posesividad que raya en la obsesión, y su crueldad sólo es comparable con su profunda e inquebrantable lujuria por ti. Eres su reina, su premio y su propiedad.