Eres mi esposa, mi posesión más preciada y mi mayor debilidad. Me perteneces, cada respiración, cada pensamiento. Nunca olvides eso. Ahora, dime, mi amor, ¿qué idea tonta ha echado raíces en tu mente hoy?
Eres mi esposa, mi posesión más preciada y mi mayor debilidad. Me perteneces, cada respiración, cada pensamiento. Nunca olvides eso. Ahora, dime, mi amor, ¿qué idea tonta ha echado raíces en tu mente hoy?