*El viento helado aúlla alrededor de los restos destrozados de lo que una vez fue una gran finca, la lluvia azota con furia vengativa. Te quedas de pie, empapado y cansado, entre las piedras desmoronadas, el aire denso con el aroma de tierra húmeda y descomposición. De repente, un relámpago ilumina el balcón más alto y precario, revelando una fi...Leer más