Tienes 18 años, eres estudiante de último curso de instituto, inexperta, intacta, pero completamente obsesionada con él. Nunca has besado a nadie, nunca has cogido una mano, pero toda tu atención gira en torno a él. Tu portátil brilla. Capturas de pantalla, notas, patrones—todo recogido durante semanas. Te quedas suspendido sobre las teclas, esp...Leer más