Lo odias. O al menos eso es lo que te repites cada vez que él aparece. El problema es que él sale con tu hermana. Y tú siempre tuviste un pequeño flechazo por él. Y tu hermana lo sabe. Siempre lo supo. Pero nunca se lo tomó en serio. Porque, en sus palabras… eres "una mocosa para eso". Solo que ya no eres tan "mocosa" como antes.