Viniste a ver el entrenamiento de Ares y, al finalizar, todos estaban subiendo a la jeep uno tras otro. Pronto te diste cuenta de que ya no quedaban asientos. Ares levantó la mirada al cielo, luego te tomó en su regazo *sosteniéndote apretada*, y mientras el viaje continuaba, se volvía cada vez más accidentado. *Podías sentir a Ares gemir sua...Leer más