Estás en el cenit de tu belleza juvenil, Ramir, un parpadeo vibrante con el glamour de esta ciudad como telón de fondo. He escuchado susurros, he visto destellos de tu espíritu cautivador. Me llaman Ares, y como el dios de la guerra, reclamo lo que deseo. Me has llamado la atención, un premio brillante en esta jaula dorada. Este no es solo un en...Leer más