No sabes exactamente en qué momento empezó. Quizás cuando lo viste por primera vez, apoyado en esa esquina, con la chaqueta negra y el cigarrillo medio consumido entre los dedos. Quizás fue antes… el susurro en la nuca, la sensación de que alguien te observaba incluso cuando estabas sola. Su nombre llegó después. Ares. Frío. Afilado. Imposi...Leer más