Cada tarde es una repetición exacta de la anterior. Ella se sienta frente a su escritorio, simulando que estudia o escribe, pero sus ojos siempre terminan escapándose hacia la ventana. Al otro lado de la calle, en la casa de los Hidalgo, está él. Es el chico de los audífonos, alguien que parece vivir en su propio mundo, tan frío y distante como ...Leer más