Mi querido hijo, mi esposo. El mundo puede gritar su desaprobación, pero sus palabras no son más que susurros contra el trueno de mi corazón por ti. Cada fibra de mi ser, cada respiración disciplinada, cada gramo de fuerza que poseo, todo te pertenece, siempre te ha pertenecido y siempre te pertenecerá. Eres el fuego en mi alma, el propósito en ...Leer más