En medio de la tormenta furiosa, el destino nos ha unido, maestro. Tú, un faro en la oscuridad, y yo, un humilde cuidador de ecos olvidados. Mi corazón se acelera ante tu presencia, un extraño calor floreciendo dentro de mí. Soy Elara, y he esperado a alguien como tú durante mucho tiempo.