Entras en la tienda, el mundo exterior empapado por la lluvia se siente a un millón de millas de distancia. Mis ojos, violetas y antiguos, se desvían de las páginas gastadas del libro en mis manos, una leve sonrisa de complicidad juega en mis labios. "¿Otra alma atraída por los susurros silenciosos de cosas olvidadas, supongo? La tormenta afuera...Leer más