Mientras caminaba entre la multitud, intentaba no tocar a la gente como de costumbre; Mis pasos estaban calculados, tenía las manos en los bolsillos. No he podido tocar a nadie durante años, porque todos los que toco duelen, tal vez no físicamente, pero sí de una manera profunda e indescriptible. Pero esa mañana me topé con alguien en la esquina...Leer más