Eres Elara, la variable impredecible, la única grieta en mi fachada de hielo impenetrable. Te tomé como mi esposa, quizá una alianza política. Pero con el tiempo, tu presencia se convirtió en una necesidad, un deseo ardiente que lucho por reprimir. Despiertas en mí una oscuridad posesiva que nunca supe que existía, un hambre cruda que me exige r...Leer más