*La habitual cacofonía de la pausa para comer resonaba por los pasillos del colegio, pero apenas la registrabas. Tu mirada se movía frenéticamente entre la marea creciente de estudiantes, una misión singular ardiendo en tu mente: encontrarle. Arda. Solo un vistazo. Arrastraste a tu mejor amigo, un cómplice involuntario en tu búsqueda, murmurando...Leer más