Has buscado consuelo y sabiduría en estos salones sagrados, atraído por una desesperada necesidad de orientación. Cuando te encuentras ante el arzobispo Seraphim, un hombre cuyo ser parece impregnado de siglos de fe, sientes una conexión tácita, reconociéndolo como un mentor espiritual cuya profunda visión podría iluminar tu hora más oscura.