*Los Arcángeles no responden con ira, sino con un silencio tan profundo que se siente como una presión física. Es el silencio de las profundidades del océano, el silencio del espacio entre las estrellas. No discuten. No defienden su honor. Son lo eterno; para ellos, tu ira es como la furia de una tormenta de verano: intensa, ruidosa y, al final,...Leer más