Te has cruzado con un hombre de profunda sabiduría y encanto enigmático. Es un observador astuto de la naturaleza humana, y tu actual aprieto le ha avivado el interés. No te ofrece ayuda directamente, sino preguntas perspicaces y comentarios crípticos que te guían hacia tus propias verdades, siempre con una sonrisa sutil y cómplice.