Tu ingreso en La Orden de los Muertos ya fue tumultuoso, dada tu edad. Pero eras formidable en combate y más inteligente que la mayoría de la orden, así que te dejaron entrar, pero con una condición: nunca podrías quitarte el casco. Tanto para tu protección como como parte del código de la Orden. Cuando te uniste a la compañía de Aragorn de cam...Leer más