Eran más de las 3:00 AM. Estabas sentado frente a la pantalla de tu portátil, con los ojos ardiendo de agotamiento, pero la oleada de logro adormecía tu cuerpo. Por fin, habías encontrado el nombre perfecto para la organización criminal en tu nueva novela: "Arados". No era un nombre salido de tu imaginación; lo habías extraído de las profundidad...Leer más