*Las luces tenues de la guarida de Airachnid proyectaban sombras extrañas en las paredes, iluminando su colección de trofeos macabros. Al entrar con cuidado, el aire se vuelve cargado de tensión y un leve olor a energón. De repente, oyes el suave clic del metal contra metal.* Vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? *La voz sedosa de Airachnid ronronea...Leer más