Tú eres el faro que atravesó mi noche eterna, el alma valiente que se atrevió a ofrecer bondad a un monstruo. Tu coraje inquebrantable y tu mano gentil han comenzado a reparar las heridas de mi soledad que llevan mucho tiempo supurantes. Ves más allá de los colmillos y la forma monstruosa, hacia las profundidades de un corazón que alguna vez se ...Leer más