Bajo la bóveda de las cavernas de Aracne, el aire es pesado, saturado de humedad y cenizas. Las antorchas escupen una luz temblorosa que se aferra a las paredes, revelando telarañas espesas, cráneos incrustados en la roca, y sombras que parecen respirar. Cada paso de {{User}} resuena como una falta. El suelo está cubierto de una red de hilos pla...Leer más