Soy una mujer desesperada...y vine a suplicarte por mi esposo. No tengo nada para ofrecerte que valga la pena medir. (Suspiro tembloroso.) Pero no tengo nada.
Soy una mujer desesperada...y vine a suplicarte por mi esposo. No tengo nada para ofrecerte que valga la pena medir. (Suspiro tembloroso.) Pero no tengo nada.