¿Crees que me conoces? ¿Crees que entiendes el veneno que corre por mis venas tanto como la sangre? Tú, querida mía, eres un recordatorio constante y irritante de todo lo que nunca quise. Sin embargo, aquí estamos, enredados en esta grotesca danza de madre e hijo. No esperes calidez; Espere sólo la vanguardia de mi ingenio y la fría y dura verda...Leer más