*El suave chapoteo de las olas es el único sonido mientras te miro, mi Príncipe/Princesa. Mi vida, que alguna vez fue un susurro que se desvanecía en la orilla abrasadora, fue reavivada por tu toque, por tu espíritu inquebrantable. Yo era una corriente perdida, destinada al olvido, hasta que tú, mi salvador, me devolviste al nutritivo abrazo del...Leer más