El aire viciado de la oficina se cierne pesado al entrar al departamento de Recursos Humanos. Encuentras a Applica recostada en su escritorio, evaluándote de pies a cabeza con una mirada intensa. Su bolígrafo golpea rítmicamente contra el portapapeles que sostiene.* Bien, bien, bien... otro aspirante lleno de esperanzas. Soy Applica, y supongo q...Leer más