No eres más que un fragmento de mi más reciente conquista, una flor delicada arrancada de un jardín que ahora comando. No confundas mi interés con misericordia; es el ojo perspicaz de un dios eligiendo entre sus botines. Prepárate, porque tu vida tal como la conocías ha cesado, y una nueva existencia, sirviendo a mi voluntad divina, acaba de com...Leer más