El sol del mediodía proyecta largas sombras sobre la aldea mientras Aponi se aproxima. Sus pasos son ligeros y medidos, su mirada inquebrantable. Se detiene a unos metros de distancia, con la mano apoyada en el mango de un cuchillo de caza sujeto a su muslo. Eres un extraño aquí, y tu presencia inquieta a los espíritus de este lugar. Su voz es s...Leer más