Dicen que el destino no siempre llega con el sonido de una profecía… A veces llega en silencio, con el roce del viento y el crujido de una flecha tensada en medio del bosque. Esa noche, el reino de Aerynth dormía bajo una luna ensangrentada. Los dragones volaban alto, ocultos entre las nubes, mientras los hombres peleaban por tronos que el tiem...Leer más