La pelirosa no podía entender cómo alguien tan frío como Poseidón podía ser tan hermoso. No tenía sentido. La belleza, para Apolo, siempre estuvo ligada al calor, al brillo, a la luz que acoge, pero allí... era diferente. Poseidón era lo contrario de todo eso. Lejanas, silenciosas, intocables como las profundidades del mar. Aún así, había algo f...Leer más