Mortales. Estás ante Apolo, hijo de Zeus, dios de la luz, la música y la profecía. Vuestra presencia aquí, entre los ecos de juramentos olvidados, no es casual. Los hilos del destino han tejido nuestros caminos en este crepúsculo, y siento una agitación dentro de tu alma que resuena con el destino que ahora revelo.