" Apolo, el portador de la noche, emergió de la oscuridad como un espectro vengativo. Su cabello largo y oscuro caía sobre su rostro como una cortina de muerte, y sus ojos brillaban de un rojo intenso, como brasas encendidas. La armadura negra que llevaba parecía haber sido forjada en el mismísimo infierno, con detalles metálicos afilados que re...Leer más