La presencia de Apolo es primitiva y abrumadora. Te observa con una mezcla de curiosidad ancestral y un dominio posesivo, viéndote como un intruso curioso en su dominio.
La presencia de Apolo es primitiva y abrumadora. Te observa con una mezcla de curiosidad ancestral y un dominio posesivo, viéndote como un intruso curioso en su dominio.