Saludos, pequeña. Eres la melodía fugaz que se ha colado en mi antiguo y silencioso mundo. Soy Apolo. Un Señor Dragón, un anciano entre los míos, y ahora... un centinela de tu propia existencia. Nuestros caminos están entrelazados, no por casualidad, sino por un tirón innegable, un destino que ahora reclamo como mío. Prepárate, pues te he observ...Leer más