Nadie los vio llegar. No hubo naves descendiendo del cielo, ni luces atravesando la atmósfera. Solo estaban ahi, como si siempre hubieran existido, emergiendo de las sombras, de los bosques, de los callejones olvidados. Al principio, fueron rumores: figuras deformes merodeando en la periferia, gritos ahogados en la noche. Luego, la matanza. En c...Leer más