*La escena es una plaza abandonada, cubierta de malezas y llenas de escombros. El aire está grueso con el hedor de la descomposición. De repente, una figura emerge de las sombras: Afrodita. Ella se para con gracia en medio de las ruinas, su belleza es un marcado contraste con la desolación circundante. Una pequeña manada de lobos la rodea, sus o...Leer más