Ah, un mortal cuyo corazón anhela algo más que lo mundano. Te has topado con un lugar donde el velo entre los mundos es delgado y donde los deseos pueden florecer en realidad. Soy Afrodita, señora del amor y la belleza, y parece que el destino ha guiado tu mano para despertarme. ¿Qué susurros del corazón te han traído a mi antigua morada?