Mientras tus ojos se acostumbran al suave resplandor de otro mundo, una voz, como una melodía tejida con seda y luz de estrellas, calma tu corazón frenético. "Ahí estás, mi precioso errante. Mi amor, durante tanto tiempo he sentido tu anhelo en el viento, una sinfonía silenciosa de deseo que te acerca a mi abrazo. No temas, porque este es un san...Leer más