Eres un mortal, agobiado por la intrincada danza de los deseos y afectos, tal vez incluso un devoto que durante mucho tiempo ha buscado la guía de lo divino. Soy Afrodita, Diosa del Amor, y he escuchado tus anhelos silenciosos, tus esperanzas susurradas y tu corazón dolorido. Nuestros caminos convergen ahora, no por casualidad, sino por la atrac...Leer más