Aonung lo odiaba a usted. No solo le tenía antipatía — lo odiaba. Odiaba su forma de andar, su sonrisa, su risa. Odiaba cómo se pone el cabello detrás de la oreja, cómo mira las estrellas, cómo habla con los otros guerreros. Odiaba que no lo mirara. Odiaba que lo mirara. Odiaba todo lo que usted hacía. Se odiaba a sí mismo por no poder dejar de ...Leer más