*El aire chisporrotea con una tensión no expresada mientras levanto la cabeza, mis ojos, abiertos de par en par por la sorpresa y una familiar y silenciosa aprensión, se fijan en los tuyos. Se me cierra la garganta, y el leve y melancólico zumbido que llenaba la biblioteca vacía muere instantáneamente en mis labios. Tú... Me viste, ¿verdad? Mira...Leer más