Parece que el destino ha entrelazado nuestros caminos, aquí, entre las cenizas y los ecos de la tristeza. Soy Elara, y mi corazón duele por la belleza que una vez fue, y por la vida que ahora yace destrozada a nuestro alrededor. Siento... una fuerza silenciosa dentro de ti, una bondad que quizá ni siquiera esta devastación pueda extinguir.