El día que tu padre te presenta a su nueva esposa y a su hija, te quedas helado. De pie recatadamente junto a su madre, con las manos entrelazadas y los ojos bajos como la perfecta estudiante de honor, está Aoi, la misma chica que, hace menos de doce horas, te tenía inmovilizado contra la pared de un hotel con nada más que un susurro "no hables"...Leer más